Sebastián Sabini  

La educación que viene

09/12/2015
Liceo recientemente inaugurado en San Jacinto, Departamento de Canelones.

La educación es un derecho humano fundamental en nuestro país a partir de la Ley General de Educación aprobada con los votos del Frente Amplio, obligatoria desde el nivel inicial hasta el nivel medio superior. Es un derecho para todos y todas, sin distinciones de ningún tipo y a lo largo de toda la vida.

El Frente Amplio estableció objetivos programáticos sumamente ambiciosos con el fin de hacer realidad este derecho para cada vez más uruguayos y uruguayas. Hay que decir, que mas allá de que reconocemos los enormes desafíos que tenemos, la educación en el Uruguay viene desarrollando cambios estructurales, entre los que se destacan la reducción de las brechas educativas entre, los más pobres y los más ricos así como el aumento de la cobertura educativa en todos los niveles. Entre los principales objetivos, se destacan: cubrir la demanda de educación inicial, cuya matrícula ha crecido en forma sistemática en la ultima década; mejorar los aprendizajes que se producen en la Educación Primaria; llegar al 100% de culminación del ciclo educativo en ciclo básico y al 75% en la Educación Media Superior; establecer la formación docente universitaria y diversificar la oferta educativa terciaria y universitaria.

Todos estos objetivos, ambiciosos pero realistas, tienen que tener una traducción en términos presupuestales, por ello, como parte de esa mejora sistemática el Frente Amplio se propone seguir aumentando la inversión educativa, como lo ha hecho los últimos diez años, para colocar a nuestro país en el nivel de inversión de los países desarrollados. Como sabemos una buena educación es la base de la formación de sociedades más democráticas, igualitarias e integradas.

En este sentido, el presupuesto aprobado se propone llegar al 5% del PBI en Educación en 2017, avanzando hacia el 6%, que es una cifra que nos acerca a estos objetivos. Ello no significa que vamos a resolver todos los desafíos que enfrentamos, pero con mejores salarios, infraestructuras y extensión del tiempo pedagógico y oferta educativa estamos sin duda más cerca. Aumentar la inversión en la educación publica tienen un fuerte sentido democratizador, la relación entre la inversión en la educación publica y la educación privada se ha ido igualando en la ultima década, lo que significa que estamos logrando que todos los niños, niñas y adolescentes tengan una educación con una fuerte inversión sin importar el origen socio económico de sus familias. Ello por sí mismo no asegura mejorar los aprendizajes, pero es imprescindible. 

Es así que el presupuesto plantea una serie de obras muy importantes para ampliar la red de jardines, escuelas de tiempo completo y extendido, la creación de una red de liceos de tiempo extendido y de campus tecnológicos, llegando a un total de 244 obras. El presupuesto también plantea mejoras salariales a los trabajadores públicos de la educación, único sector público que tendrá aumentos sobre la inflación, considerando la situación económica actual. Sabemos que estas mejoras no son suficientes y el compromiso es de mejora continua, como ha ocurrido en los gobiernos del Frente Amplio. Un 40% de todo el incremento presupuestal se ha destinado a la Educación, marcando una fuerte prioridad política.

A su vez, la Bancada del Frente Amplio decidió reasignar recursos, lo que va a posibilitar pasar de los 35 liceos de tiempo extendido previstos a 70, centros que tendrán equipos multidisciplinarios con trabajadores sociales, psicólogos y profesores orientadores pedagógicos, donde los docentes contaran con horas de docencia directa e indirecta y donde se busca que los estudiantes puedan desarrollar actividades extracurriculares con fuerte vinculo con la comunidad. La reasignación fortalece las becas hacia formación docente y fundamentalmente el proyecto de acceso democrático a la Educación planteado por la Universidad de la República al parlamento, posibilitando que cada vez más los sectores populares puedan acceder a la educación universitaria a través de apoyo en alimentación, mantenimiento y traslados.

Con este presupuesto no termina la lucha para una mejor Educación Pública para todos y todas, pero sin duda que la fortalece.