Mauro Mego  

Comienza el tercer gobierno frenteamplista en Rocha

13/07/2015

Estoy escribiendo estas líneas el día 7 de julio. Hoy casualmente no es un día cualquiera. Hoy es el cumpleaños de nuestro compañero intendente Artigas Chueco Barrios. Y casualmente este mismo día se cumplen exactos diez años de gobierno frenteamplista en Rocha. Vaya regalo tuvo el Chueco aquel día de cumpleaños de 2005: liderar un proceso sumamente complejo como era reconstruir la institucionalidad pública en Rocha. Casualmente este 7 de julio también, como siempre, era el último en irse de la Intendencia cuando lo pudimos saludar. Con este recuerdo y la síntesis de este proceso de verdadera refundación departamental estamos a horas de que asuma el tercer gobierno departamental del Frente Amplio en Rocha, conducido ahora por otro hijo de estas tierras: Aníbal Pereyra.

El legado del Chueco es el descripto ya varias veces y observado por cualquier visitante que haya andado las calles de Rocha allá por 2005: la reconstrucción de un destino, la posibilidad de creer, de saber que no hay cosas imposibles cuando los colectivos se remangan y se echan a trabajar y a aprender, en esa formidable dialéctica. Ya hemos descripto también en otras ocasiones las grandes líneas que caracterizan este tercer gobierno que será marcado por la estabilidad, la continuidad y la profundización.

Nos tocará desarrollar políticas para todos, sin importar qué ha votado el destinatario de las mismas, nos tocará continuar profesionalizando la gestión del Estado, la transparencia y el ingreso democrático a la gestión pública que por suerte se viene convirtiéndose en costumbre entre los uruguayos. Y nos tocará, desde la Junta Departamental, articular con los demás partidos, sobre los que recae también la responsabilidad de ser una minoría constructiva, todas las herramientas que necesite el gobierno para dar esas soluciones al Pueblo de Rocha. Porque no hemos construido políticamente para la conquista del “poder por el poder mismo”, sino para concebirlo como una herramienta para generar nuevos elementos en la sociedad que impongan mayor bienestar general, mayor justicia y equidad. Todos quienes asumiremos responsabilidades en este quinquenio tenemos ese compromiso basado en la elección de vida que significa ser militantes políticos, que como alguna vez dijo el propio Aníbal: “No lo hacemos para resolver nuestros problemas o los de nuestro entorno, sino para transformar la sociedad, para sellar un compromiso con Rocha y su gente”.

La Junta Departamental, la otra mitad del gobierno, deberá tener la madurez institucional (gobierno y oposición) para entender que no se puede acumular políticamente sobre la base de la necedad política o desde el “cuanto peor, mejor”. Las últimas campañas departamentales, la última la más reñida, han mostrado que la gente de Rocha ya no se acerca a las visiones confrontativas sino que busca soluciones a sus problemas, seriedad, propuestas y menos riña tonta y simplista. La gente reclama humildad, sacrificio y ejemplo. Y recae en todos nosotros asumir esas altas exigencias ciudadanas a toda hora, en todo momento.

Estamos convencidos de que se ha conformado un buen equipo para gobernar un territorio de enormes contradicciones y desafíos. Rocha es un territorio contradictorio en donde se han venido trazando las líneas directrices del desarrollo que queremos, pero que todavía falta. Mantener la coherencia con las políticas cimentadas en los últimos diez años es medular para que Rocha pueda ir superando algunas trabas estructurales y las coyunturales que siempre están a la orden del día. Hoy en este país, la visión progresista de la sociedad que sintetiza el Frente Amplio, es la propuesta política más integral para desarrollar una sociedad más humana y próspera, y en Rocha no es la excepción.

El Frente Amplio en Rocha ha podido sortear la herencia maldita de haber sido un partido político minoritario y excluido de los círculos de decisión. Jamás ha implementado la venganza y ha logrado siempre tener la apertura necesaria para desarrollar las soluciones que la gente espera, la que votó al Frente Amplio y, por supuesto, quienes no lo hicieron. En Rocha, como en muchos lugares del interior, hubo tiempos en donde zonas enteras se quedaban sin obras ni servicios porque allí no respondían al partido de turno. Eso en Rocha no pasa más y esa será otra seña de identidad de nuestro accionar.

Este gobierno escuchará a todos y todas. Pero sobre la base de que seamos los rochenses quienes definamos nuestro destino complementariamente con la “idea país” que la izquierda viene desarrollando en el Uruguay. No concebimos a Rocha como una isla, pero nos podemos jactar de conocer cada uno de los nervios constitutivos de nuestro vasto territorio y sobre esa seña de identidad seguir construyendo un departamento inclusivo, con servicios de calidad y oportunidades reales para todos y todas.

Cuando esto se lea ya habrá asumido este tercer gobierno del Frente Amplio que será el de todos y todas. Con la base sólida que nos lega el proceso liderado por nuestro entrañable Chueco Barrios pero con la mira puesta en los nuevos desafíos a los que nos enfrentamos.