Sebastián Sabini  

La mejora de Uruguay en las pruebas PISA

16/12/2016

Por: Sebastián Sabini

Las PISA no nos dicen todo sobre nuestro sistema educativo, sin embargo debemos considerar sus resultados con responsabilidad. La comparación con ediciones anteriores (fundamentalmente con 2012), que nos deja este primer acercamiento a los resultados es la confirmación de una política estatal que persigue la equidad y la inclusión. Mientras los alumnos con mejores rendimientos mantuvieron un desempeño estable, los estudiantes con más bajo desempeño obtuvieron un avance significativo al igual que los jóvenes provenientes de los niveles socioeconómicos más bajos. Esto redunda en una reducción en la brecha educativa y por lo tanto en una sociedad más educada, hacia allí vamos.

Las pruebas PISA han sido objeto de crítica internacional por diversas personalidades académicas del mundo educativo. Son un instrumento generado con el objetivo de medir los aprendizajes desde un punto de vista de su funcionalidad al mercado de trabajo, y la educación debe formar esencialmente para la generación de ciudadanía, no con un enfoque mercantil. Las pruebas PISA tensionan en forma extrema a las comunidades educativas en el momento de su realización y las desenfocan de su quehacer cotidiano, y como todo ranking, genera ganadores y perdedores, con todo lo que ello significa en materia de Educación.

A su vez, debemos tener en cuenta que los países de ‘arriba de la tabla’ comparten una alta inversión educativa en el mediano plazo, bajos niveles de pobreza y desempleo, reducida desigualdad, bajas tasas de violencia y altos niveles de ingreso per cápita. Si los países pobres invierten un tercio por estudiante en relación a los países desarrollados, un mejor lugar en la tabla sería un milagro. Sabemos que la inversión en educación es un predictor muy fuerte en relación a las posibilidades de los estudiantes en las pruebas PISA, y si bien no es una sorpresa para nadie, debe ser enfatizado.

Los gobiernos tienen la tentación de enfocar los esfuerzos institucionales en mejorar los resultados en las pruebas de lengua, matemática y ciencia, dejando de lado otras áreas del conocimiento tan importantes como son la historia, el arte, la filosofía, la educación física, la astronomía o la geografía. Es decir, una educación integral. A ningún docente en Uruguay se le ocurre preparar a sus estudiantes para las pruebas como sucede en otros países con escarapelas y entonación del himno a los efectos de hacerlo un acto patriótico.

Las pruebas PISA generan ésta tensión dada la gran capacidad de marcar la agenda pública de los países que participan en ella, y los gobiernos pueden tomar más o menos medidas para dejar una mejor impresión en la ‘opinión pública’ y reducir los costos políticos de un “mal resultado”. Así se puede dejar de lado una currícula más diversa y preparar a los estudiantes en éstas áreas con pruebas previas o adaptar sus currículas con el único objetivo de mejorar en las pruebas PISA, como si las mismas mostraran en forma absoluta todo lo que está bien o debe ser cambiado en los sistemas educativos.

No se trata de reducir la importancia de las áreas evaluadas: sin duda la matemática tiene un gran poder de generar capacidad de abstracción, base de todo conocimiento científico; la lengua es fundamental para poder explicar y explicarnos el mundo en que vivimos; y la ciencia, nada menos que la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico. Sin embargo, la educación no puede ni debe reducirse a estas áreas del conocimiento.

Teniendo en cuenta estos graves problemas, consideramos que las pruebas generan una serie de información relevante (como otras evaluaciones igualmente importantes, en especial las TERCE, desarrolladas por UNESCO) que debe ser considerada y analizada. A su vez nos posibilita tener un estudio comparado con un conjunto de países que destacan en ciencia, tecnología, innovación y desarrollo económico.

Como sabemos Uruguay mejoró su desempeño en PISA en las áreas de lectura, ciencia y matemáticas, fundamentalmente con respecto a 2012. Nota aparte, el debate generado en entorno a las lecturas que se pueden hacer de los resultados y las consideraciones realizadas por Pedro Ravela (1) , fueron contestadas oportunamente por Andrés Peri(2). Para las propias autoridades de PISA, el análisis realizado que evidencia como resultado una superación en el desempeño de Uruguay es correcto, y “la comparación con el Anexo A5 no debe utilizarse para arrojar dudas sino para comprender las fuentes de esa mejora.” (3)

Teniendo en cuenta información entrega por autoridades de PISA y como aporte a la discusión desatada a nivel mediático, es pertinente realizar una serie de apreciaciones. El informe internacional indica un aumento no significativo del puntaje en ciencias en relación a 2006, pero un crecimiento significativo con respecto a 2012. Este aumento es mayor entre los estudiantes más débiles (en el percentil 10), pero también es significativo en el nivel superior (percentil 90).También es mayor entre los varones que entre las mujeres.

De hecho, la tendencia más significativa para Uruguay (y que es consistente en todas las áreas evaluadas) es la significativa disminución en el número de respuestas faltantes en la prueba (tanto de las omitidas como de las no alcanzadas) entre las dos últimas rondas de PISA. Observemos los números. El porcentaje de respuestas faltantes disminuyó en 13 puntos porcentuales en matemática entre 2012 y 2015 (del 27% al 14%). El porcentaje de respuestas perdidas disminuyó en 10 puntos porcentuales en lectura entre 2009 y 2015 (del 21% al 11%). El porcentaje de respuestas perdidas disminuyó en 13 puntos porcentuales en ciencias entre 2006 y 2015 (del 23% al 10%).

Estas se encuentran entre las mayores reducciones que hemos visto en todos los países participantes. En cada caso, aproximadamente la mitad de la disminución se debe a una contracción de los ítems ‘no alcanzados’ y el resto a una baja en los elementos ‘omitidos’.

En 2015, y contrariamente a las rondas anteriores de PISA, se calcula la puntuación de los alumnos considerando sólo la parte de la prueba que han completado. Si los puntajes de las evaluaciones pasadas se calcularan solamente considerando la parte de la prueba que los estudiantes habían completado, su puntuación no habría sido tan baja como se informó en el pasado. Esto es lo que muestran las ‘estimaciones reescaladas’ del Anexo A5.Pero usar estas estimaciones reescaladas como la única base para evaluar tendencias oculta un desarrollo significativo y positivo en Uruguay. Es decir, que los estudiantes perseveraron cuando se encontraron con preguntas difíciles, mucho más de lo que habían hecho en el pasado.

Para realizar comparaciones temporales tan importantes como analizar la metodología de medición, es considerar la cobertura educativa, ya que el universo de cobertura determina, para bien o para mal, los resultados.Una educación más elitista tendrá mejores resultados pero no nos dice nada de los que no llegan a realizar la pruebas. Por ello hay que destacar la expansión de la cobertura. Mientras que en 2003 se trataba del 75% de cobertura, en 2015 se aumentó a un 84%. Los sectores integrados son los que tienen más carencias, por lo que mantenerse en promedio o mejorar no es un tema casual, sino producto de decisiones y políticas públicas aplicadas. El gran desafío de nuestro sistema educativo es lograr la capacidad de retener a ese 16% que tempranamente abandona la educación media y que luego, sean capaces de lograr aprendizajes significativos para su trayectoria de vida. Por lo tanto al comparar los datos de 2003, 2006, 2009 con 2012 y 2015 no podemos dejar de considerar este avance ya que el universo de realización de la prueba aumentó incluyendo sectores que se encontraban excluidos.

Todos los países de América Latina que participaron en la prueba están por debajo del promedio de Europa, Asia y América del Norte. Mientras que el promedio en latinoamérica es de 408, Uruguay se ubica con 435. Como en otras pruebas de aprendizaje el sistema educativo uruguayo destaca en la región. En relación a los resultados promedio, en la edición 2015 se alcanzaron los mejores registros desde que Uruguay participa en ciencias y lectura y casi los más altos en matemática.

En promedio, Uruguay se ubicó en el puesto 48 entre 72 países.En el ‘promedio corregido’, es decir descontando los efectos del ingreso, Uruguay (452) se ubica unos 20-25 puntos por debajo de países como España, Italia, Dinamarca, Noruega o Suecia.

Los números, en una escala de 0-600, considerando una misma cobertura:

                                   2012            2015
Matemáticas               409              418
Lectura                        411              417
Ciencias                      416              435

El informe de ANEP destaca que Uruguay es menos desigual en la distribución de los aprendizajes que en años anteriores, aunque persisten diferencias, tanto por grado como por nivel. A su vez si consideramos la proporción de estudiantes en el menor desempeño en ciencias, hay un descenso, bajando de 29,2% en 2012 a 12,4% en 2015.

En resumen, los varones consiguieron superar sus resultados en relación a las mujeres; se destacan 1º y 2º grado de Educación Media Básica; el Consejo de Educación Técnico Profesional y los institutos Privados; también los Bachilleratos Tecnológicos. Esas mejoras se concentran en el Área Metropolitana y las capitales departamentales. Es el resultado de políticas activas, como becas, tutorías, boletos, mejora en condiciones de aprendizajes y del esfuerzo de maestros y docentes, padres y estudiantes, instituciones educativas, en un esfuerzo que tiene que ser reconocido en su justa medida. Otro tema no menor es que si se despejan los niveles socioeconómicos no hay diferencias sustanciales entre la educación pública y la educación privada. Si tenemos en cuenta que la educación privada cuenta con subsidios y exoneraciones fiscales, es un dato sumamente relevante. Al decir de Peri: “Las percepciones sobre el sistema educativo son mayoritariamente negativas. He visto experiencias muy valiosas que no logran hacer mella en 'el estado del alma' sobre la educación que se instaló en Uruguay. PISA no podía ser una excepción. Cambiar esa percepción apocalíptica por una que tome en cuenta los avances y pondere los serios desafíos por delante es el único camino para la educación."(4)

Más allá de la discusión planteada en torno a la forma de evaluación y la comparación con ediciones anteriores (en ambos casos los resultados de 2015 son mejores que los de 2012), lo que nos deja este primer acercamiento a los resultados de las pruebas PISA es la confirmación de una política estatal que persigue la equidad y la inclusión. Mientras los alumnos con mejores rendimientos mantuvieron un desempeño estable, los estudiantes con más bajo desempeño obtuvieron un avance significativo. Esto redunda en una reducción en la brecha educativa. Al mismo tiempo, mejoraron los resultados de los jóvenes provenientes de los niveles socioeconómicos más bajos. Tenemos esperanza en que estos resultados nos impulsen como sociedad a seguir construyendo una educación pública de primer nivel para todos y todas. Con estos resultados no tocamos el cielo con las manos, así como antes no se había caído en una crisis terrible. Lejos de ello, debemos seguir mejorando para romper con las inequidades sociales y económicas y que estas cada vez impacten menos en el sistema educativo, un desafío que debe ser logrado con transformaciones curriculares pero también con mejoras presupuestales impostergables.

Notas al pie:

(1) http://www.180.com.uy/articulo/65696_los-resultados-de-uruguay-en-pisa-n...
(2) http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/12/pisa-y-el-debate-educativo-volve...
(3) Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE. En: http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/12/pisa-y-el-debate-educativo-volve...
(4) http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/12/pisa-y-el-debate-educativo-volve...

Fuentes utilizadas para este articulo:

ANEP, Informe Pruebas PISA 2015 ? Sitio web OECD: https://www.oecd.org/pisa/data/

Sitio web Banco Mundial: http://datatopics.worldbank.org/education/

Artículo de El Observador “Expertos internacionales afirman que pruebas Pisa dañan la educación” en : http://www.elobservador.com.uy/expertos-internacionales-afirman-que-prue...

UNESCO, Pruebas Terce: http://www.unesco.org/new/es/santiago/terce-study/

Articulo en La Diaria, Pruebas PISA: Uruguay mejoró en todas las áreas evaluadas http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/12/pruebas-pisa-uruguay-mejoro-en-t...

Publicado en: Montevideo Portal