Lilián Galán  

La transparencia como bandera

30/11/2016

Válidamente muchas personas se preguntan por qué el Frente Amplio no presta sus votos para habilitar una Comisión Investigadora por la construcción de la Regasificadora, si no tiene nada que ocultar.

¿No es mejor que actúen los contrapesos institucionales y el Parlamento controle en lo que corresponda al Poder Ejecutivo?
¿O quizás es imposible que la oposición admita que está al tanto de todo lo que dice ignorar?

Los antecedentes
Al inicio del segundo gobierno del Frente Amplio (2010) se convocó a la oposición a participar en comisiones multipartidarias según ejes temáticos, en el entendido que la implementación de políticas en ciertas áreas, insumen más de un periodo de gobierno y es por tanto imprescindible que se logren acuerdos que blinden políticamente las decisiones tomadas. Es así que se construyen políticas de Estado y no solo acuerdos políticos partidarios.
Uno de los ejes de trabajo estuvo dedicado a tener una política en materia de energía, y se arribó a un acuerdo que fue firmado por los 4 partidos con representación parlamentaria.

La decisión de construir la Terminal Regasificadora fue tomada en el marco del mencionado acuerdo multipartidario sobre energía en febrero de 2010. La comisión multipartidaria estuvo integrada por representantes del FA (Ramón Méndez, Raúl Sendic, Daniel Martínez y Susana Dalmás), del PN (Álvaro Delgado, Ruperto Long, José Alem, Fernando Fontana, Gustavo Gonzalez, Miguel Oronoz), del PC (Jorge Sanguinetti, Álvaro Bermúdez, Lucio Cáceres y Ciro Mata) y del PI (Francisco Gross y Pamela de Lucía).
El punto 5 del Eje de la Oferta de dicho acuerdo dice textualmente:
“Buscar los caminos para intensificar la participación del gas natural en la matriz uruguaya de manera robusta y a un precio competitivo. Culminar a la brevedad el análisis de las diversas opciones de incorporación: planta regasificadora de GNL en territorio nacional, ampliación de redes regionales de gasoductos existentes, construcción de nuevos gasoductos, etc.”

Y antes, en las “Principales líneas de acción acordadas” se comprometía: “1) Promover las ampliaciones de infraestructura y logística necesarias para robustecer al sistema energético en su conjunto, eventualmente mediante la asociación de empresas públicas y/o privadas vinculadas a la actividad: poliductos, almacenamiento, puerto y/o boya, etc.” y “ 2) Procurar mecanismos de integración energética, en particular en la región, buscando contratos de intercambio de energía estables.”
En estas líneas estratégicas, están presentes todos los elementos que luego se irán plasmando en la realidad, con la creación de Gas Sayago para la construcción de la regasificadora, apuntando a un escenario de integración energética con los países vecinos.

Gas Sayago se creó en 2011, surge como una Sociedad Anónima integrada por capitales 100% del Estado, se constituye con una 50% de aporte de capital de Ancap y 50% de UTE.
Antes de seguir adelante con la descripción de los pasos seguidos conviene que expliquemos un poco como es el proceso de producción. El gas natural licuado (GNL) es gas natural que ha sido procesado para ser transportado en forma líquida. Para hacer posible su transporte marítimo, el gas natural se cambia de fase gaseosa a fase líquida por medio de su enfriamiento a -162 °C, lo que permite reducir el volumen del gas natural en 600 veces, donde se transportará en buques especiales llamados metaneros. El GNL es inodoro, incoloro, no tóxico.

Una vez que el buque-tanque de GNL llega a la terminal de regasificación es bombeado desde el buque hasta los tanques de almacenamiento. Para devolver el GNL a su estado gaseoso original, se bombea desde los tanques de almacenamiento y es calentado con vaporizadores hasta las condiciones de entrega especificadas por las empresas de gasoductos y entregado a los usuarios finales, mediante un gasoducto convencional.
El tamaño de los buques de transporte, es el primer elemento que va a marcar el tamaño del almacenamiento de la planta regasificadora, esto para entender que no se puede definir una escala de regasificadora considerando únicamente el tamaño del mercado de Uruguay. Por lo tanto, la hipótesis de construcción de la regasificadora siempre tendrá en consideración un volumen de gas a exportar.

Nuestro país cuenta desde el año 2002 con el Gasoducto Cruz del Sur, que une Buenos Aires con Montevideo, en aquel momento la obra se construyó bajo la hipótesis de que Argentina exportaría gas natural a Uruguay en cantidad suficiente para desarrollar este mercado en el país.
Esto funcionó poco o nada en los hechos. Argentina comenzó con un déficit energético a raíz del cual se limitaron los volúmenes de gas que Uruguay pudo importar; déficit energético que aun hoy continúa y que en el futuro se vaticina irá en aumento.
Por lo tanto, cuando se comienza a trabajar en el proyecto de regasificadora en Uruguay, se tomó como hipótesis que es posible exportar a Argentina gas natural, porque efectivamente lo necesita, y una parte de la infraestructura necesaria ya estaba hecha considerando la existencia del Gasoducto Cruz del Sur que llega directamente al centro de mayor consumo de gas de Argentina (Buenos Aires).
El proceso de decisión del formato institucional, tamaño de planta, ubicación de la planta, fijación de los términos de contratación y proceso de adjudicación es un proceso complejo, en el que intervinieron muchas variables a considerar. Se formó un equipo técnico de más de 40 integrantes de diversas ramas de la ingeniería y la economía con personal del MIEM, UTE, ANCAP, UdelaR, más la contratación de expertos.

Sobre la decisión de formar Gas Sayago como sociedad anónima y por lo tanto funcionar en el derecho privado es porque se concibió desde el inicio que debería existir algún socio privado que aportara experiencia, porque obviamente era una línea de trabajo nueva para UTE y ANCAP. Pero si se vuelve a leer más arriba en las líneas estratégicas aprobadas por todos los partidos, ésta fue una hipótesis compartida.
El diseño de contratación se concibió como un BOOT (sigla en inglés por Build own operarate and transfer que se traduce por Construir, Poseer, Operar y Traspasar). Así los términos de referencia conducían a buscar una empresa que proyectara, construyera y operara por 15 años una planta regasificadora, a cambio de un precio (canon), quedándose al final del periodo del contrato la propiedad de toda la infraestructura en manos del Estado.
UTE y ANCAP comprarían directamente el Gas Licuado (GNL), sin la intervención de Gas Sayago, lo almacenarían y realizarían el proceso de regasificación en la terminal, para luego consumirlo ellos mismos o venderlo a terceros (mercado doméstico o exportación).

Esta primera etapa de la construcción de la regasificadora se llevó adelante mediante un proceso de selección competitivo, que fue luego auditado por el estudio de abogados Posadas Posadas y Vecino, que no tuvo nada que objetar.
Las condiciones del llamado se aprobaron por unanimidad de los integrantes del directorio de Gas Sayago, incluido el único representante de la oposición que era Carlos Camy del PN, ya que Bordaberry en 2012 había decidido retirar todos sus representantes de los directorios de los entes.

Esto significa que las reglas de juego que rigieron todo el proceso fueron conocidas y aceptadas por la oposición.
El proceso de selección y adjudicación se fue informando a los directores que la oposición tiene en UTE y ANCAP, y que a su vez integraban el Directorio de Gas Sayago:
El 18/4/13 se reciben las 4 ofertas que habían precalificado, el 25/4, la Gerenta General de Gas Sayago informa a los 4 directores sobre las características técnicas y económicas, así como el análisis de riesgo de cada una de las ofertas.
El 25/4 la misma información es compartida en los directorios de UTE y ANCAP respectivamente.
El 3/5 el Presidente de UTE informa en el Directorio que se había iniciado un periodo corto de negociación exclusiva con Suez, dado que era la única oferta técnicamente madura. Lo mismo sucedió en Ancap.
El 9/5 en el Directorio de UTE se recibe un informe actualizado con el análisis de los beneficios para UTE del proyecto.
El 13/5 la Gerenta General de Gas Sayago recibe la oferta final de Suez negociada durante los días anteriores. El 14 de mayo en la mañana se presenta toda la información al Directorio de Gas Sayago, incluyendo hasta los mails intercambiados con los cuatro oferentes durante todo el periodo y las actas de todas las reuniones mantenidas. El mismo material se presenta en la tarde en los directorios de UTE y Ancap.

El 17/5/13 el Directorio de Gas Sayago define la adjudicación por 3 votos contra 1, la Directora del PN Elena Baldoira vota en contra argumentando que: “Habiendo sido designada como directora en Gas Sayago recientemente y al no haber participado del proceso licitatorio ni de las negociaciones posteriores, se considera que no se dispuso del tiempo necesario como para poder realizar un análisis adecuado de la información proporcionada. Al conocerse que no es posible la extensión de un mayor plazo, no se está en condiciones de acompañar con el voto esta decisión.”

Se procedió igual para las obras conexas: construcción de la tubería que una las Planta Regasificadora con el Gasoducto Cruz del Sur, así como la adecuación del recinto portuario donde operará la regasificadora, obra de la cual se beneficia también la ANP, se realizaron mediante llamados competitivos. El inicio del proceso de licitación de la obra del gasoducto con un voto en contra (de la directora de la oposición Baldoira), pero sin dejar constancia en actas de los motivos de la negativa. La adjudicación se votó por unanimidad (Baldoira estaba presente y votó a favor).
La adjudicación del dragado fue en marzo 2013 y no hay votos en contra pero tampoco había director de la oposición presente en la sesión, porque Camy que era el designado, faltó ese día.

Toda esta información implica que, entonces y ahora, los representantes de la oposición en el Parlamento omitan que están enterados, cuentan con acceso a toda la información y que fundamentalmente acompañaron el proceso.
La empresa adjudicada GNLS, filial de GDF Suez, consorciada con Marubeni, había contratado para la construcción de la infraestructura a OAS, empresa brasileña ampliamente conocida. Justamente esta etapa tiene su fin a partir de un hecho totalmente ajeno a las decisiones del gobierno, y es el proceso de insolvencia de OAS, vinculado a las denuncias de casos de corrupción que sacudieron al gobierno brasileño, y que hoy envuelve a cientos de políticos y empresarios, en una mega causa indisolublemente vinculada al golpe de estado perpetrado contra Dilma Rousseff.
En principio, GNLS intentó buscar otra empresa que sustituyera a OAS en su rol de constructor, pero las negociaciones no prosperan, y el Estado uruguayo inicia el proceso de rescisión del contrato.

La rescisión es de mutuo acuerdo entre GNLS y Gas Sayago, culmina con saldo positivo para el Estado uruguayo que cobra el máximo monto de garantía previsto en el contrato por 100 millones de dólares, queda en posesión de las obras realizadas hasta el momento, y que fueron evaluadas por la empresa de ingeniería independiente SENER en 83 millones de dólares.
El Estado queda liberado de las garantías soberanas que había colocado para garantizar el negocio y de las fianzas de UTE y ANCAP.
Se previó una indemnidad mutua entre las empresas y sus respectivos accionistas por cuestiones anteriores al acuerdo, de modo de que Gas Sayago quedara cubierto frente a reclamos posteriores por cuestiones anteriores al acuerdo.
Gas Sayago mantuvo el derecho de continuar el contrato con MOL por el buque FSRU (sigla en inglés que significa Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación), aspecto fundamental  para el caso que Gas Sayago decidiera continuar el Proyecto.
Se negocia las condiciones de pago de indemnización a los obreros que estaban involucrados en la obra.
Todo esto culmina en setiembre de 2015, y a partir de allí se comienza un nuevo proceso de llamado a efectos de continuar construyendo la regasificadora, pero a partir de una ingeniería de negocio diferente para la realización de las obras. El Estado uruguayo se encontraba en ese punto con una serie de avances materiales e intangibles que podía utilizar en su beneficio a la hora de retomar el proyecto y eso hizo.
Básicamente se plantean tres líneas de actuación en paralelo:
Un llamado a interesados en la compra a futuro de Gas, que fijarán un mínimo de compra, un plazo, con una garantía que asegure el negocio.
La selección de un socio para Gas Sayago para la operación de la Regasificadora y finalmente la contratación de la obra, sobre un proyecto al que Gas Sayago ya ha podido llegar a definiciones de detalle, como resultado de toda la experiencia acumulada hasta ahora.
Estas líneas de trabajo se encuentran en diferente grado de avance, pero se preveía que para fines de 2016 se tuviera certeza respecto a la viabilidad de la convocatoria.
Todo esto es un apretadísimo resumen de un proceso de varios años en el que trabajaron diferentes áreas del Estado y sobre el cual la oposición ha tenido oportunidad de participar desde que tiene directores en UTE, ANCAP y Gas Sayago como ya se señaló.

La denuncia
Para empezar la historia por el final, cabe señalar que la denuncia presentada por el diputado Abdala solicitando la creación de una Comisión Investigadora sobre la construcción de la regasificadora, es casi idéntica a lo que motivó la interpelación realizada por el mismo Diputado el 2/9/15 a la Ministra de Industria.
En ese momento después de varias horas de exposición de la Ministra, nuevas preguntas del Diputado y segunda etapa de respuestas, Abdala termina admitiendo que recibió información:
“Debo reconocer que en esta segunda intervención la señora ministra ha sido más concreta y se ha aproximado a dar algunas respuestas. Se tomó el trabajo de leer las preguntas o, por lo menos de remitirse a ellas, lo cual no quiere decir que las respuestas resulten convincentes. Este juicio no es irrestricto ni se aplica inexorablemente a todos los tópicos, pero sí a algunos de ellos”.

Hasta siendo optimistas podría interpretarse que alguna de las respuestas le parecieron convincentes, según se lea la última oración.
No obstante, cuando presenta su denuncia para la investigadora, dice:
“La ministra Cosse fue llamada a sala en dos oportunidades, y en más de una ocasión a comisión, oportunidades en las que demostró escasa o nula voluntad de colaborar con el Parlamento. Buena parte de las preguntas que se le formularon en tales instancias parlamentarias quedaron sin contestar”
“No se conoce, por tanto, el alcance de lo pactado, más que por las lacónicas manifestaciones emitidas sobre el tema por la ministra de industria, Ing. Carolina Cosse. Un punto acordado en dicho contrato resulta especialmente enigmático: el destino del barco regasificador y lo que sobre el tema se haya comprometido con la empresa constructora MOL”.
“Cuando la ministra Cosse fue preguntada, en la interpelación del 2 de setiembre de 2015, por una posible intercesión o participación del gobierno brasileño en la adjudicación de la regasificadora a GNLS y OAS, guardó un absoluto silencio”
“La transferencia de los mismos se incluyó en el acuerdo de rescisión que la ministra Carolina Cosse se ha negado a revelar al Parlamento”.

Si se toma literalmente lo que dice, concluimos que no se comunica con los Directores blancos que participaron en los directorios de ANCAP, UTE y Gas Sayago, y sufrió una amnesia selectiva sobre toda la información que recibió en Comisión y en la interpelación del 2 de setiembre.
Además llamativamente si bien se insiste hasta al hartazgo con la falta de información, basa sus denuncias en documentos que formaron parte de todo el material producido en el proceso de llamado y adjudicación a GNLS. Eso sí, se hace una cuidadosa selección de que documentos exhibir, y cuáles no, que párrafos leer y cuales ignorar.
Consideramos entonces que todo lo que hay es intencionalidad política con los peores propósitos, la oposición trabaja para que las negociaciones del gobierno fracasen en cada instancia.
No es casualidad que la interpelación se hiciera el 2/9/15, en plena negociación con GNLS por la rescisión del contrato que finalmente se firmó el 30/9/15.
Menos es casualidad que la votación por la Comisión investigadora haya sido el 17/11 pasado, cuando ya se sabía que la apertura de ofertas por compras a futuro de Gas Natural estaba programada para el 21/11.
La oposición hace todo lo que puede para afectar el clima de negocios y provocar dudas en los posibles interesados en participar.

A modo de conclusion: ¿quién se queda con la bandera de la transparencia?
Como vimos en el largo desarrollo de este artículo la bandera de la transparencia es del Frente Amplio, la desplegamos con total autoridad. Quedó demostrado que no es la intención de la oposición y mucho menos del diputado del FA que apoyó la creación de la Investigadora.
Cuando se estaba por firmar la rescisión se agitaron todos los fantasmas posibles sobre los millonarios juicios que enfrentaría el Estado, y aun ahora meses después siguen insistiendo en investigar la interpretación de cláusulas de garantía que ya se ejecutaron. No importa que la rescisión contenga una cláusula de indemnidad y que hasta ahora no se tenga noticia de reclamación alguna, el 90% de las denuncias se centran en seguir dando vueltas al proceso de adjudicación a GNLS y los resultados de un contrato que ya terminó.

Ojalá que todo esta larga nota sirva a quienes la lean para enterase cuales son los pasos que siguió el gobierno, cuáles han sido las dificultades y cuales los esfuerzos por superarlas. Ya que la oposición insiste en no enterase por más que se les informe, que al menos sirva de difusión entre los ciudadanos de a pie y desenmascare las intenciones de la derecha de generar dudas sobre el gobierno del FA. No es casualidad que esta misma estrategia sea la utilizada en la región por la derecha que viene para recuperar los privilegios que los gobiernos progresistas les fueron quitando en favor de mayor justicia social.

Publicado en elcambio.uy