Lilián Galán  

EL AGUA ES DE TODOS

15/05/2019

(Discurso 9/5/19, Interpelación al MVOTMA por calidad del agua)
Sra. Presidenta:
Creo que el motivo por el cual se cita al Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, es un tema que nos preocupa a todos los legisladores.
No creo que haya nadie en sala que permanezca indiferente ante las afectaciones que sufre el medio ambiente. No es un problema solo de Uruguay, es un problema global y muy grave. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha radiografiado los principales problemas ambientales del planeta partiendo del conocimiento científico disponible. Las conclusiones del extenso informe −740 páginas− Perspectivas del medio ambiente mundial, presentado en Marzo de este año, solo plantean señales de alarma ante el incumplimiento de las metas planteadas desde que estos informes comenzaron a sistematizarse en el año 1997.
De 9 metas planteadas, solo una se evalúa como que “se avanza a un ritmo insuficiente”, las ocho restantes se califican con “tendencia a empeorar”.
En lo que refiere al tema que estamos tratando hoy aquí, la reducción de la disponibilidad del agua dulce unida a sus malas condiciones aumenta la competencia por este recurso, señala el informe de la ONU. "La calidad del agua ha empeorado significativamente desde 1990, debido a la contaminación orgánica y química ocasionada por, entre otros, agentes patógenos, fertilizantes, plaguicidas, sedimentos, metales pesados, desechos plásticos y microplásticos".
No me voy a extender más, sobre la información contenida en este informe, mi objetivo era dar un contexto a la situación de Uruguay. Como en tantos otros temas, somos parte de una región y de un mundo que nos marca tendencias, nos impone un modelo de producción y de consumo por fuera del cual no seríamos competitivos, y vaya que se habla en esta sala de dar condiciones para la competitividad.
Hay una delgada linea sobre la cual caminar entre alentar el crecimiento económico y cuidar el medioambiente que es de todos, y no me cabe duda que ante su deterioro, los más afectados son los que menos tienen.
Doble responsabilidad entonces para una fuerza política como el Frente Amplio, tomar acciones al respecto.
Pero veamos como nos miden internacionalmente.
Los Objetivos del Desarrollo Sostenible , de los cuales nuestro país forma parte, indican en el Objetivo 6 metas importantes en relación al cuidado del Agua para el 2030. Los últimos resultados publicados señalan fortalezas y desafíos. Claramente, lo que es meta conseguida y lo que aun constituye un debe para el país.
No voy a leer todos los indicadores que resumen el estado de avance del Objetivo 6, están disponibles en internet ( http://www.ods.gub.uy/index.php/avance-pais/avancepais?id=122 ), solo voy a mencionar que se mide el agua ambiental como de  media a buena.
Ahora bien, ante este escenario quisiera separar y dejar bien en claro el rol que cumple OSE, como prestadora de los servicios de agua potable y saneamiento, porque ha cumplido y cumple con lo que determinó la Ley de su creación en 1952.
Me han hecho llegar algunas cifras del crecimiento de los servicios de OSE en todo el país, y la cobertura no ha hecho más que crecer, obviamente a estas altura en barrios y poblaciones cada vez más dispersos, por lo tanto en condiciones de no rentabilidad para la empresa.
Sí de rentabilidad para la salud de todos.
También se siguen verificando mejoras en  la calidad del servicio, porque cada vez más los sistemas de alcantarillado  incorporan sistemas de tratamiento más complejos, y del mismo modo, los sistemas de potabilización adoptan tecnología capaz de tratar el agua que traen nuestros ríos en sus condiciones actuales.
Voy a aportar algunos datos cuantitativos para ilustrar la evolución que ha tenido nuestro país en los últimos 20 años en materia de servicios de agua potable y saneamiento:
Localidades con servicio de Agua Potable
1990 --- 232
2009----353
Cantidad de sistemas de potabilización (usinas convencionales+UPAS+Perforaciones)
1990 ---452
2009----867
Cantidad de fuentes superficiales con problemas biológicos
1990 ---14
2009----65
(esto da cuenta de las dificultades con que se enfrenta la prestadora del servicio, OSE, para cumplir con su misión)
Cantidad de plantas de tratamiento de líquidos residuales
1990 ---30
2009----202
(y esto da cuenta del aporte que hace OSE al cuidado del medioambiente)
Las unidades habitacionales con servicios de agua potable y saneamiento han crecido un 65% en los 20 años que fueron desde 1990 al 2010.
En el mismo periodo los funcionarios de esta empresa pública pasaron de 6422 a 4286.
Seguramente la inversión en tecnología explique este aumento de la productividad del personal, pero no solo.
Traigo todas estas cifras, que no son las últimas y que seguramente han seguido evolucionando en estos años, para ilustrar sobre el enorme patrimonio que hemos construido los uruguayos con OSE así como con las demás empresas públicas.
No quiero que la discusión de un tema tan importante como el que aquí nos convoca pierda de vista, que este país tiene el privilegio de contar con este servicio público, que lo distingue sin dudas en el contexto latinoamericano.
Y a un precio accesible para los hogares uruguayos, y cuando se trata de poblaciones con condiciones socio económicas de vulnerabilidad también existen tarifas sociales que aseguran la posibilidad de acceder a estos servicios básicos.
Todos aquí sabemos que sólo una empresa pública es capaz de “anteponer las razones sociales a las de orden económico” tal como reza la Constitución.
Cuando se utiliza cualquier suceso propio de la gestión de una empresa que está viva y como tal pueden existir errores humanos, o proyectos por cumplir, hay que tener claro que lo que se hace es dañar la confianza en una institución que ha mantenido a Uruguay inmunizado ante las enfermedades de trasmisión hídrica que tantas vidas cuestan en los países en desarrollo.
Recordemos como evitamos ser parte de la epidemia de cólera que se dio en la región en los 90 y los 2000.
Por último quiero señalar que cada vez que se utiliza a una empresa pública como OSE como elemento de ataque, dañando la confianza de la población en ella, las únicas beneficiadas son las empresas de agua envasada.
Es un sinsentido que el mercado de agua embotellada crezca como lo hace en Uruguay, teniendo los niveles de servicio que tiene OSE. Sería un buen tema para que nos diéramos una discusión política y buscáramos soluciones.
El litro de agua embotellada sale 1400 veces más que el litro de agua de OSE, sin embargo las ventas no hacen más que crecer.
Las ventas de agua embotellada a nivel minorista en el país alcanzaron 231,9 millones de litros en 2012, según el estudio de Euromonitor. Desde ese año a 2017, el sector experimentó un crecimiento de 45%, alcanzando una venta de 336,6 millones de litros correspondientes a 299,8 millones de dólares.
Así estamos,  las ventas de agua embotellada son varios planes anuales de inversión de OSE.
El control bromatológico lo hacen las Intendencias en cada departamento, según los datos publicados en La Diaria en junio de 2018, para el caso de los controles realizados por la Intendencia de Montevideo, en los primeros tres meses de 2018 se realizaron 41 análisis a muestras de 12 marcas, y 32% de los análisis arrojaron resultados irregulares. Lamentablemente esta información no genera el mismo ruido mediático, que cualquiera de los problemas en el suministro que pueda tener la empresa pública.
Creo que hay aquí importantes elementos para la reflexión y el debate.