Alejandro Sánchez  

Educación pública: avances y debes

10/03/2018

Pese a las persistentes críticas de la oposición, es indudable que los gobiernos frenteamplistas han transformado y siguen cambiando a nuestro Uruguay.
Dichos cambios son visibles en diversas áreas pero se profundizan en materia de derechos e igualdad. Si pensamos en la Educación Pública podemos constatar que los avances son muchos y significativos.

La última encuesta de Opinión Pública realizada por la firma Equipos Consultores y difundida por la ANEP evidencia la percepción favorable respecto a la enseñanza estatal por parte de la población. La valoración de “buena” y “muy buena” fue manifestada por el 43 % de los consultados, frente al 33 % del año 2016. La mayor mejora se constató en la enseñanza secundaria, que pasó del 26 % al 45 % de aprobación en la misma comparación.

Esto se debe a que las mejoras se perciben. El gobierno del Frente Amplio ha tomado definiciones políticas que hoy se traducen en mejoras objetivas y comprobables. Una de ellas, fue mejorar el presupuesto destinado a la educación. La participación del gasto público en Educación en el total del gasto del gobierno central de 2016 es de 17,7%. El incremento del gasto fue constante. En el período del 2004 al 2016 creció en términos reales a una tasa promedio anual de 7%. Para el mismo período, el crecimiento anual del PIB fue de 4%. Y solo en el 2016 ascendió a 75.569 millones de pesos uruguayos de ese año, lo que significa un crecimiento del 3% respecto a 2015.

Este aumento permitió mejorar los deprimidos salarios docentes que representó un incremento del salario real acumulado, en el período comprendido entre el 2004 y 2015 en un 75% en el caso de las y los maestros, 74% para los profesores del Primer Ciclo y 64% del Segundo Ciclo.

Después de décadas de desinversión la situación edilicia de los locales educativos fue uno de los aspectos más difíciles de resolver. Teniendo en cuenta esta realidad, se viene trabajando en la refacción de los locales en mal estado y en la construcción de nuevos. Por ejemplo, el número de liceos públicos en 2005 era 264, hoy asciende a 301. Es decir, se han construido 37 locales en todo el país. Lo mismo sucede con la UTU, en 2005 eran 126, en 2017 llegaron a 154, 28 locales más.

A su vez, ya se ha lanzado el tercer llamado de obras por participación público-privada destinas a infraestructura educativa. En este período de gobierno se harán cuatro llamados que financiarán 200 obras para construir Centros CAIF, jardines, escuelas, liceos, polos tecnológicos y polideportivos por un valor de 290 millones de dólares.

Vale decir que mientras en Argentina, el gobierno bonaerense unos días antes del inicio de cursos cerró 49 escuelas rurales, el año lectivo en Uruguay comenzó con absoluta normalidad. De los 2.763 centros de estudio, solo cuatro liceos retrasaron el comienzo de clases. Para tener una idea del movimiento que implica el comienzo de cursos hay que saber que entre estudiantes de todos los niveles y docentes, el inicio de clases involucra a más de 800.000 personas. La escuela pública hoy cuenta con 337.000 alumnos de 2.333 escuelas públicas, el cuerpo docente incluye a 25.000 maestros y 5.000 auxiliares. En Secundaria, hay 234.000 estudiantes de ciclo básico en 276 liceos con 21.000 profesores en los dos niveles.

Con relación a la inclusión al sistema educativo. El porcentaje de niños, niñas y adolescentes en la Educación es mayor en los últimos 10 años. El aumento de los centros CAIF entre el 2006 y el 2016 ascendió de 213 a 338, 125 en 10 años. La cobertura en el nivel correspondiente a la edad 12 a 14 años del 2006 al 2016 creció un 15% en el quintil 1 y un 10,7% en el nivel correspondiente a la edad 15 a 17 años. En Bachillerato se registra un crecimiento estable con un aumento de 5 mil alumnos solamente en el año 2016.

El crecimiento fue en todos los niveles: la tasa de ingreso universitaria, tanto pública como privada, en 2005 era de 21.964 mientras que en el 2015 ascendió a 33.952. A su vez, la tasa de egreso universitaria también creció (Públicas y privadas) en 2005 era de 5.514, en 2015 asciende a 10.129.
Uno de los factores que pueden incidir en el aumento de la matrícula es el incremento de becas orientadas al fortalecimiento de la asistencia, la continuidad y la culminación de los estudios. Si tomamos en consideración las becas otorgadas por diversos programas en 2016, éstas ascienden a 30.894 (4.327 becas más que en 2015). En el 2005 el número de becas eran 4723.

Otro de los factores posibles es la implementación del boleto gratuito para los estudiantes de enseñanza media. Este reclamo histórico de los estudiantes se concreta a través de un programa del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) coejecutado con la ANEP y las Intendencias departamentales que se lleva adelante desde 2005. Su objetivo es evitar que el pago del transporte constituya un impedimento para la asistencia.

Previamente existía la bonificación de los boletos, pero este programa financia totalmente el costo de 50 boletos mensuales a los estudiantes de educación media básica pública de entre 12 y 18 años, a los de educación media superior hasta los 20 años y a los que cuentan con beca total en educación media privada. En todos los casos los alumnos deben vivir a más de un kilómetro del centro educativo. También se brinda transporte para las escuelas rurales.

El problema se da cuando las Intendencias como la de Florida en la actualidad decide no aportar su cuota y deja a más 100 estudiantes sin la posibilidad de estudiar por no poder financiarse el transporte.

Con relación a la Educación Primaria, es importante decir que el número de maestros por alumnos viene en descenso: en el 2005 significaba 28 mientras que en el 2015 era de 23.5.

Hoy la Escuela Pública cuenta con un sinfín de nuevas actividades curriculares y extracurriculares. Se incorporó la obligatoriedad de la educación física en todo el país, lo que implica más de 1000 docentes en todo el país. Asimismo se ha apostado a extender el tiempo pedagógico. Las Escuelas de tiempo completo eran 102 en el año 2004 mientras que en el 2016 ascendieron a 209.

Los Clubes de ciencias, campamentos científicos y Semana de la Ciencia y la Tecnología fueron experiencias desarrolladas durante 2017 que acercaron a más de 98.700 de 115 localidades niños, niñas y adolescentes a la cultura científica, con la intervención de más de 300 emprendedores e investigadores en charlas y talleres junto a los jóvenes.

El Plan Ceibal fue un programa revolucionario en materia de inclusión digital. Si tenemos en cuenta que en el 2007 sólo el 9% de los niños de 6 a 13 años del quintil 1 tenía una computadora y en el 2016 crece al 92% de esos niños y niñas, podemos dimensionar el aporte en términos de acceso a las TIC.

Es de destacar también la enseñanza del idioma Inglés a través del Plan Ceibal. Los alumnos y alumnas toman clase semanalmente con un docente de la lengua extranjera a través del sistema de videoconferencia instalado en el centro educativo. Profesor y docente de aula trabajan en colaboración utilizando la plataforma educativa CREA, lecciones y materiales para el desarrollo de las clases. Los docentes remotos trabajan desde Uruguay y desde países como Argentina, Gran Bretaña, Estados Unidos o Filipinas.

La educación terciaria, a su vez, ha sufrido cambios importantes. La UdelaR ha descentralizado sus sedes. En el 2011, se fundó la Universidad Tecnológica del Uruguay, pública y descentralizada. Y hoy tenemos el desafío de crear la tercera: la Universidad de la Educación, para fortalecer la formación de los docentes, elemento clave del sistema educativo.

Estos son apenas algunos de los avances que ha tenido nuestra Educación Pública. No es posible mencionarlos a todos en una sola nota. Queda mucho por hacer, pero es justo reconocer que el esfuerzo realizado por toda la sociedad para mejorar la calidad educativa, dio sus frutos. Restan muchos desafíos por delante, pero estamos en el camino correcto.

Fuentes consultadas:
Informe de Opinión Pública ANEP- CODICEN
Anuario Estadístico MEC 2004 – 2016
Observatorio Educativo ANEP