Susana Pereyra  

Desarrollo Sustentable: actividad que puede y debe continuar en el futuro.

05/12/2018

El Desarrollo Sustentable, rediseña la idea de desarrollo, la profundiza y complejiza, incorporando a las variables clásicas de lo económico y material, variables ecológicas, culturales y de bienestar social. Se concilian los tres pilares de la sustentabilidad: lo ecológico, lo social y lo económico. Intenta promover una ética que  integra a todos los seres vivos.

Busca la minimización de los efectos negativos del crecimiento geométrico de la población, la desproporcionada urbanización, el desarrollo agrícola e industrial, la generación de residuos, etc. La demanda creciente de bienes, además del uso no racional de la energía y recursos, sumado a la perdida de la biodiversidad y el cambio climático, que  son los principales factores que afectan a la naturaleza.

El modelo de desarrollo sustentable aspira a implementar una política con diferente contenido, pues se trata de una concepción distinta relativo a cómo se percibe el hábitat, la sociedad y la política en sí misma, pone en entredicho las categorías tradicionales. Entendamos que pensar desarrollo en términos ambientales sustentables, coloca la discusión en un plano por fuera de esas categorías. Todo esto depende de la voluntad de los gobiernos para formular políticas que promuevan el pensamiento crítico, que den lugar a la concientización y participación ciudadana en temas ambientales, tales como: la contaminación, las energías renovables, los cursos de agua, etc.
Es un concepto que remite a dos unidades opuestas, por un lado el impacto social del desarrollo,  el efecto sobre nuestra calidad de vida en términos concretos y por el otro el impacto ambiental sobre la calidad de los elementos naturales y diversidad biológica. 

Es una estrategia socio-política que apuesta a un cambio cultural profundo para cambiar la calidad de vida de la población, aplicando sistemas de gestión que puedan enfrentar los problemas de la producción de bienes y servicios, la pobreza y la exclusión, sin comprometer el futuro de los componentes biológicos y geoquímicos existentes.

Esta es una idea contrapuesta al modelo neoliberal adquirido ya que busca una relación en paz de todas las actividades humanas con la naturaleza. Se proyecta una gestión de bajo impacto ambiental con controles colectivos y armónicos con los límites de la naturaleza. Tenemos el imperativo ético de buscar todas las opciones viables para la conservación de la diversidad biológica, de utilizar las políticas públicas con el fin de atesorar y proteger los recursos naturales para el goce y disfrute de las generaciones actuales y futuras.

Uruguay, ha realizado fuertes inversiones en diferentes categorías: institucional, legislativa y en investigación, lo cual muestra las ganas de avanzar en el camino del desarrollo sustentable, debiendo aún profundizar en la regulación de actividades y en el desafío de la conservación de nuestro patrimonio natural.
Debemos revisar las variables: deterioro ambiental, pérdida de diversidad biológica, orden territorial y exclusión social. Para que estas variables transiten por una senda favorable se debe avanzar en el fortalecimiento del desarrollo sustentable, formulando políticas transversales de orden general y sectorial que den estructura a todos los ámbitos involucrados. Debemos lograr que el sistema político renueve sus compromisos con el mundo natural y no permita visualizaciones rentistas de este modelo.

Legislar para dar un sostén adecuado a este modelo, y así consolidar la legislación existente y avanzar en la capacidad institucional que da el andamiaje al desarrollo sustentable. Legislar para proteger derechos de la propiedad intelectual sobre los recursos naturales.
Se deben evaluar de forma seria los costos ambientales de las iniciativas económicas, integrar el concepto a la educación formal, buscando mediante la investigación el desarrollo de capacidades para identificar y mitigar los costos ambientales. Definir el valor de los servicios ecológicos, sistematizar los recursos biológicos, y definir con la mayor precisión los niveles de pérdida aceptables de biodiversidad.

Organizar el concepto de Desarrollo sustentable como un mapa integrado entre lo político, lo social, lo ecológico y económico es una condición necesaria pero no suficiente para ir avanzando hacia una idea de desarrollo, a un incremento de la productividad que nos lleve a la soberanía económica y política,  además de seguridad alimentaria. Deberíamos ser capaces de satisfacer nuestras demandas y las del devenir sin comprometer los recursos y posibilidades a futuras generaciones.

Nos corresponde  resguardar mediante políticas públicas,  los elementos que son esenciales para el plantea. Hay que avanzar sobre la sostenibilidad de los recursos y ecosistemas que nos proveen energía, agua, alimento, etc, proteger los ecosistemas y hábitats que posean niveles relevantes de diversidad biológica.
Este modelo trae consigo importantes implicaciones morales, pues es necesario tener un compromiso permanente y una clara intención política de avanzar en el desarrollo de la conciencia de los habitantes sobre el uso racional y solidario de los recursos.

 

Alguna Bibliografía recomendada:

- La Cuestión Ambiental en la Agenda 21
- Capítulo III. El Desarrollo Sostenible. Conceptos básicos, alcance y criterios de evaluación. Publicación UNESCO
- La Era del Desarrollo Sostenible. 2015, Jeffrey Sachs