Charles Carrera  

A cuarenta y cinco años del Golpe de Estado de 1973: ¡Nunca más terrorismo de Estado en el Uruguay!

Miércoles, Junio 27, 2018

Hace cuarenta y cinco años exactamente, un 27 de junio de 1973, el presidente Juan María Bordaberry, se erigía como dictador disolviendo la Cámara de Representantes y la Cámara de Senadores y daba inicio a uno de los períodos más oscuros de nuestra historia: una larga dictadura que duraría casi doce años.

Del punto de vista jurídico, el atentado a la democracia se manifestó a través del Decreto N° 464/973, el cual dispuso además, “que se prohibiera la divulgación por parte de la prensa oral, escrita o televisada de todo tipo de información, comentario o grabación que, directa o indirectamente, mencione  o se refiera a lo dispuesto por el presente decreto atribuyendo propósitos dictatoriales al Poder Ejecutivo, o pueda perturbar la tranquilidad y el orden público”. Además del terrorismo de Estado -que se formalizaba dentro de las estructuras del poder- quedaba una vez más de manifiesto, (a través de la frase citada), el modo grotesco y ridículo a la hora de pretender acallar lo evidente.

De esta manera, también quedaba en claro como iba a seguir siendo el relacionamiento de los detentadores del poder con los medios de comunicación. El 30 de junio de 1973, dos días después del Golpe de Estado, el semanario Marcha, transcribiendo el texto completo del referido Decreto, tituló su publicación con la frase “NO ES DICTADURA”. Claramente, la Dictadura no solo iba a dejarnos un sinfín de historias trágicas y dolorosas, sino también varios testimonios de lucha, que dan fe de verdaderos actos de heroísmo, ingenio y valentía.

Mucho se ha escrito (y dicho) con respecto a la dictadura, nadie puede negar que sigue siendo un tema presente y recurrente en el seno de la sociedad uruguaya. Si esto no fuera así, las marchas del silencio de cada 20 de mayo, no serían lo masivas que son, no existirían grandes debates sobre nuestra historia reciente y la sociedad se manifestaría con altos niveles de indiferencia con respecto al tema. Es lógico que no haya indiferencia ni olvido.

¿Puede haber olvido, cuando nuestros padres fueron asesinados, encarcelados, torturados, destituidos y exiliados? ¿Puede haber olvido de parte de aquella generación que sufrió todo eso? ¿Puede haber olvido de parte de nuestros abuelos, quienes si no eran ellos los que sufrían la persecución, veían cómo el Estado le destruía la vida a sus propios hijos? ¿Puede haber olvido de parte de quienes, sin estar siquiera involucrados en la política, siendo adolescentes, fueron sometidos a una campaña de embrutecimiento a través de una educación parcializada, dogmática y fascista? Sin duda, las cicatrices de la dictadura son marcas indelebles, permanentes y eternas, que nos recuerdan que la memoria es algo que nadie puede hacer desaparecer por más que las estructuras del poder se lo propongan. Como decía el “Choncho” Lazaroff en su canción “De generaciones”, “...es imposible de olvidar”.

La memoria de por sí es fundamental, pero cobra otra dimensión cuando se manifiesta a través de la lucha por la verdad y la justicia. En este sentido, lejos de conformarnos con los avances en materia de Derechos Humanos, -con varios responsables de violaciones a los Derechos Humanos juzgados y encarcelados-, debemos seguir profundizando la lucha. La justicia y la cárcel de los criminales de lesa humanidad, no debe interpretarse como el camino del revanchismo (como algunos pretenden verlo), sino como un elemento fundamental para dignificar la Democracia, fortalecer al Estado de Derecho e intentar brindar un poco de alivio a las víctimas del terrorismo de Estado.

Un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1973, debe removernos la conciencia, llamarnos a la reflexión y hacernos presente la memoria del pasado. Debemos seguir transitando el camino trazado en los últimos trece años, reconociendo los avances, pero sin renunciar a profundizar la lucha por la Verdad y la Justicia. A cuarenta y cinco años del Golpe de Estado, digámoslo una vez más: ¡Nunca más terrorismo de Estado en el Uruguay!

Dr. Charles Carrera Leal
                                                                           Senador de la República FA -  MPP