Alejandro Sánchez  

Con viento en contra

20/08/2018

La Cámara de Representantes terminó el largo proceso de discusión que año tras año exige la Rendición de Cuentas. En un contexto regional de restricciones políticas y económicas, Uruguay no deja de crecer económicamente. Resultado que evidencia nuestra capacidad de desacople de la dinámica regional.

El contexto internacional y regional ha incidido en nuestros principales productos de exportación. La caída de los precios de algunas de nuestras principales materias primas y los rubros con mayor valor agregado, que fundamentalmente tienen destino en nuestros países vecinos, han afectado el crecimiento de nuestra economía.

En el 2014 las exportaciones a Brasil y Argentina sumadas, representaban aproximadamente 2.050 millones de dólares. En el 2017 esa cifra descendió a 1.708, lo que significó un descenso del 17% en términos nominales. A su vez, nuestras exportaciones de rubros primarios como Semillas y Oleaginosos, Leches y derivados, Cereales y Lana representaron un descenso de cerca de 1.000 millones de dólares en el mismo período.

Dicha situación ha enlentecido el crecimiento de nuestra economía en los últimos tres años. Del 2014 al 2017 el crecimiento promedio se ubicó en un 2%, y del 2006 al 2013 de un 5 % con años pico de más del 7%. No obstante, es importante destacar que estos resultados evidencian un claro desacople de la región. Del 2011 a la fecha la economía uruguaya experimentó un crecimiento acumulado del 20%, Argentina un 3% y Brasil 1%. Contradiciendo el tan mentado “viento de cola”, repetido hasta el hartazgo por la oposición.

Hoy Uruguay está votando una rendición que incrementa el Gasto Público Social y no aumenta los impuestos. En este sentido, nuestro país también es una isla en la región, Argentina realizará un ajuste del 5% del PIB mientras que Brasil congeló su Gasto Público por ley durante 20 años.

Las políticas de diversificación de mercados de exportación así como también las de atracción de nuevas inversiones productivas, junto a otras políticas macroeconómicas aplicadas desde el 2005 hasta hoy, permiten que la economía uruguaya haya crecido de manera ininterrumpida en todos estos años.

Durante todo este tiempo hemos administrado recursos finitos y públicos, hemos gestionado la tensión entre lo necesario y lo posible, intentando correr los límites de lo posible para poder cumplir con lo necesario. Por ello desde el 2005 al 2017 hemos incrementado el gasto social en un 137% en términos reales. Producto de ésto y de la implantación de los Consejos de Salarios, entre otras políticas aplicadas, hoy nuestra sociedad es mucho más equitativa.

Aumentar el Gasto Público redunda en mejorar las condiciones económicas y sociales de los sectores de menores ingresos. De hecho, dentro de lo posible, determinado por las condiciones económicas ya mencionadas, hemos incrementado los recursos de manera de mejorar la calidad de vida de las y los uruguayos. Sabemos que no es suficiente, pero seguimos en la senda por la que hemos transitado en los últimos 13 años, con el único objetivo de hacer posible lo necesario.