Sebastián Valdomir  

Impeachment sin delito es Golpe

13/04/2016

No está de más aclararlo porque siguen apareciendo en muchos “análisis” de la situación que atraviesa Brasil, la idea de que la presidenta Dilma Rousseff enfrenta un proceso de impugnación de su mandato por hechos de corrupción. No hay nada más alejado de la realidad. El argumento del pedido de juicio político a Dilma se basa en el manejo fiscal de las cuentas públicas, por permitir un nivel de gasto superior a los ingresos del gobierno de la Unión.
La semana que culmina el domingo 17 de abril es clave para el futuro de la democracia en Brasil. Los movimientos sociales y fuerzas de izquierda están organizando una nueva ola de manifestaciones en Río de Janeiro, Brasilia y San Pablo. Para el momento que sesione en Brasilia el Plenario de la Cámara de Diputados que resolverá la aprobación o el rechazo del juicio, ya se están organizando los campamentos y los Comités en Defensa de la Democracia. El Frente Brasil Popular está reuniendo en una agenda compartida las decenas de actividades, asambleas, mítines y movilizaciones que se organizan para respaldar el mandato de Dilma.
El clima político cambió con la movilización social, instalando una acción más permanente contra el golpe. Folha de San Pablo marcó su posición en un editorial el 3 de abril, admitiendo que si el proceso de juicio político no tiene fundamentos para ser aprobado, la presidenta debería renunciar para normalizar la vida política del país. La Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp) también exigió, en una solicitada de página completa en los principales periódicos, la renuncia de Dilma.
Las manifestaciones en defensa de la democracia fueron instalando el hecho de que la presidenta Rousseff no cometió ningún atentado contra la Constitución, y que cualquier acción para finalizar su mandato supone el fin de la institucionalidad democrática, es decir, el inicio de una dictadura. En el plenario de la Cámara de Diputados, los números están ajustados. Son necesarios 342 votos para aprobar el juicio político y la oposición todavía está lejos de alcanzar esa cantidad. El PMDB, principal partido del Congreso y que resolvió romper su alianza con el gobierno, ya está preparando la expulsión de aquellos parlamentarios que voten a favor de Dilma.

Publicado en: quincenario elcambio.uy el 13/04/2016.