Patricia Ayala  

“Aquello” nunca más

01/04/2016

Hace muy pocos días se realizaron marchas en Argentina con motivo del 40 aniversario del golpe de Estado. En comunicación con algunos hermanos rioplatenses, compartíamos algunas reflexiones, además de la canción de León Gieco “La Memoria”, la visita del presidente Barack Obama y demás.

Aún quedan heridas que debemos ir sanando. Por tal motivo yo les compartía mi sentir:
Qué bueno es despertar y saber que estamos en un régimen democrático. Con todas las objeciones y los peros que estén en mí, en ti y en nosotros, o con las críticas que le podamos hacer a nuestros gobiernos.

Hoy en América Latina la situación es de cambio. Desde donde estamos y desde nuestras funciones en las cuales nos toca actuar, podemos humildemente hacer pequeños movimientos que en la sumatoria se vuelven grandes, para colaborar a mejorarla. El primero es conmigo mismo. Recordar nos da la firmeza, la certeza y la convicción de que “aquello” no lo queremos más.

Somos muchos los que aún andamos lamiéndonos las heridas de nuestras historias personales y familiares, pero todos, por los daños ocasionados a la sociedad en su conjunto.

Lo ocurrido no debería ser para vivir lo que nos queda por delante llorando en un rincón, sino para tener presente que “aquello” nunca más y desafiar las leyes de la física, como decía una consigna referente a las madres y abuelas: “Las madres y abuelas desafían las leyes de la física, son la únicas que caminan en círculo y siguen avanzando”.

La construcción de nuevas y sanas relaciones para una sociedad más justa y solidaria es nuestro desafío, hagamos como ellas, caminemos en círculo para seguir avanzando.

Los uruguayos tenemos dos enormes espejos para mirarnos y ver qué queremos para nosotros, en ellos podemos ver lo bueno y malo que tenemos y definir que caminos queremos tomar como país. Hemos logrado avances importantes en muchas áreas en la vida de las personas, falta aún mucho por lograr un camino circular, que comenzó y no termina.

Ahora… cómo seguimos avanzando depende de nosotros, teniendo en cuenta los nuevos contextos en los cuales estamos inmersos, las relaciones, las comunicaciones, hoy las informaciones se propagan con una rapidez impresionante, e impresionante es cómo se la manipula, no siempre para lo mejor.

Gracias León y muchos y muchas más por sus canciones, poemas, libros y memorias… a los corazones que abrieron y abren caminos. Gracias Madres y Abuelas de Mayo, ustedes son una parte de lo que a mí me permitió lograr no tenerles miedo, ni rencor, ni necesidad de perdón.
¡Gracias a la vida!

Publicado en: Diario La República