Julio Battistoni  

Logros, avances, planes y futuro

27/06/2014

Entramos en el último tramo de la campaña electoral, los militantes frenteamplistas nos esforzamos por alcanzar un tercer gobierno con mayoría parlamentaria, hay mucho comenzado, hay mucho que concluir. Queremos divulgar los logros del Frente Amplio (FA), queremos que la población tome conciencia de lo que se ha realizado en estos gobiernos.

Algunos opinamos que hablar de “logros” puede ser muy concluyente, muy “tarea cumplida” y que hay que hablar de avances en políticas dirigidas al progreso de la calidad de vida de la población, queremos hablar de planes y estrategias que hacen a una radical y nueva concepción de país. En definitiva: hablar del futuro.

Esto no se ve en la derecha, no hay una concepción de país explicitada (sí que la hay, pero la ocultan); sus campañas y su debate han sido formales, meramente una esgrima sobre gestión y nada sobre estrategias de desarrollo país. ¿Cuáles son sus planes? ¿A qué responden?

Muchos han leído mis notas sobre los avances hacia el establecimiento de una matriz productiva que asegure trabajo sostenible, digno y para todos. Señalamos que para la izquierda no hay justicia social si no hay trabajo. Es por esto que he defendido la minería.

Quisiera destacar un área que en mi actividad parlamentaria seguí de cerca, pero que no traté con detenimiento en mis artículos: la política energética, que es un claro ejemplo de lo que venimos hablando.

El objetivo establecido por el gobierno del FA fue diversificar la matriz energética para reducir la dependencia del petróleo y prepararse para un desarrollo del país. ¿Por qué? Porque nuestro país cada vez que las represas estaban vacías debió recurrir a millones de dólares sacados de otros planes para no llegar al corte de energía. A la vez el ansiado desarrollo productivo del país tiene mayores requerimientos de energía. La estrategia fue apostar a las renovables, la eólica, biomasa, solar y fotovoltaica.

Un resultado palpable a esta altura del año, la generación de electricidad ha sido solamente en base a energías renovables, agua, viento y biomasa; y se ha entrado al invierno con las represas llenas, porque se pudo hacer un manejo óptimo del agua (administrando las otras renovables). Esto es histórico, la Central Batlle se ha encendido solo muy excepcionalmente.

En resumen, respecto a política energética, logros, avances y futuro:

1) Hace 10 años había que mirar al cielo para saber si tendríamos o no electricidad. Teníamos apagones; hoy, aún en las condiciones climáticas más exigentes la electricidad está asegurada.

2) Durante años se habló de lo ventoso que era nuestro país, pero no se hizo nada para aprovechar ese recurso. A fines del año próximo, Uruguay será el país del mundo con mayor porcentaje de energía eólica en su matriz eléctrica. La potencia instalada en energía eólica será semejante a la instalada en todas nuestras represas hidroeléctricas. Dentro de 18 meses, en muchos momentos, la totalidad de la energía eléctrica que consuma Uruguay será de fuente eólica. No había ni un solo molino conectado a la red eléctrica en 2005.

3) Desde 1991 hasta 2005 no se instaló ni una sola central de generación eléctrica en el país. Durante los gobiernos del FA se instalaron la misma cantidad de MW que en los 100 años anteriores.

4) Los costos de la electricidad comenzaron a bajar. Con la entrada en funcionamiento de más parques eólicos y la regasificadora seguirán las rebajas. ¿Cuándo en nuestro país habían bajado las tarifas?

5) Impulsamos la eficiencia energética, logrando que el país ahorre durante los próximos 15 años 9 mil millones de dólares que no precisábamos gastar.

6) Los partidos tradicionales gastaron 200 millones de dólares para construir un gasoducto que nos hacía dependientes de Argentina; nunca conseguimos utilizarlo a más del 5% de su capacidad. Hoy abrimos la posibilidad de importación de gas de todo el mundo a partir de la regasificadora y utilizaremos el gasoducto para venderle gas a nuestro vecino.

7) ¿Durante cuántas décadas se elucubró sobre si habría o no petróleo en nuestro subsuelo? Fueron solo divagaciones porque nadie invirtió para saberlo; la única manera de saber es buscarlo. Hoy, el 50% de nuestra plataforma marítima esta en proceso de exploración y el año que viene se hará un primer pozo.

8) El impacto ambiental de las naftas y del gasoil disminuyó a la centésima parte gracias a la desulfurizadora instalada en la refinería de La Teja. Hay quien dice que se han descuidado aspectos ambientales. Energía eólica, solar, biocombustibles, desulfurizadora, gas natural para contaminar menos, eficiencia energética para reducir consumo de energía; ¿es posible imaginar una política ambiental de mayor impacto?

9) Durante los gobiernos de los partidos tradicionales, lo tradicional eran los uruguayos colgados a la red eléctrica. Con el Proyecto “Canasta Energética” de UTE comenzaron a disminuir. De esta forma, el sector energético nacional contribuye a la integración de los más vulnerables.

10) Como no pueden reconocer el éxito de ALUR, generando miles de puestos de trabajo en el norte más pobre del país, la oposición se dedica a cuestionar si es o no un negocio rentable.

11) A partir de estas transformaciones inducidas por las políticas en energía, se han creado miles de puestos de trabajo, se ha incorporado tecnología al país, se han generado o ampliado capacidades industriales, haciendo que empresas nuestras exporten bienes y servicios del sector. Nada de eso existía en 2005.

12) En 2005, el número de investigadores nacionales trabajando en el sector energético eran poquísimos. Hoy, 50 grupos de investigadores se presentan cada año a las convocatorias del Fondo Sectorial de Energía de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación, para la financiación de proyectos.

13) Antes teníamos que pedir ayuda al BID y al Banco Mundial para resolver los temas energéticos. Hoy el BID, el Banco Mundial, la Cepal y la agencia internacional de energías renovables (Irena, por su sigla en inglés), etc., ponen a Uruguay como ejemplo de política energética exitosa, modelo para otros países.

Resumiendo: nada de esto hubiera sido posible sin el rol que han cumplido Ancap y UTE al servicio de esta política pública, empresas que los partidos tradicionales intentaron privatizar. Esto es una transformación estructural, con 7000 millones de dólares de inversiones, disminución de costos, aumento de soberanía, creación de puestos de trabajo, disminución de impacto ambiental y aumento de la integración social.