Óscar Groba  

Dirigente sindical José "Pepe" D'Elía. (Homenaje al conmemorarse el centenario de su nacimiento)

31/08/2016

Tiene la palabra el señor diputado Óscar Groba.
SEÑOR GROBA (Óscar).- Señor presidente: adherimos a los saludos a la familia de nuestro compañero José "Pepe" D'Elía. También contamos con la presencia de veteranos y queridos compañeros, dirigentes sindicales que vinieron a acompañarnos en este homenaje. Agradecemos la presencia en la barra del señor Juan Raúl Ferreira, un hombre que escribió vivencias que ha compartido con su padre y con D'Elía. También se encuentra la señora Ariela Peralta, del Instituto Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, a quien agradecemos muchísimo su presencia, porque la temática de la que se ocupa tiene mucho que ver con lo que vamos a decir, que siempre será poco, porque es muy difícil resumir la vida de este hombre. Seguramente, en el corazón de todos quienes estamos aquí quedarán muchas cosas por decir, por lo menos, de todo lo que yo quisiera expresar.
Hace muy pocos días, el 21 de junio, se recordaron los cien años del nacimiento de Pepe D'Elía en el Paraninfo de la Universidad y hoy lo recuerda la Cámara de Representantes.
Señor presidente: debemos mencionar algo de la biografía del Pepe. Su padre fue Germán D'Elía; su madre, Elisa Correa. En 1941 se casó con Delma Bauzá, y tuvo dos hijas, nietos y bisnietos.
Pepe fue empleado en el ramo del comercio; desde muy joven participó en la actividad sindical, así como en movimientos de apoyo a la Segunda República Española durante la Guerra Civil Española, y de combate a los movimientos nazis y fascistas. Integró la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y la Industria  Fueci , y como tal participó en el año 1942 en la creación de la Unión General de Trabajadores (UGT), de la que fue electo prosecretario general.
En 1945 participó en la fundación de la Federación Sindical Mundial, como delegado uruguayo. Asimismo, en el plano político, militó desde su juventud en el Partido Socialista, de cuya rama juvenil fue cofundador.
En el período comprendido entre 1964 y 1966 fue protagonista fundamental de la última fase de unificación del movimiento sindical uruguayo, que finalizó con la creación de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), de la que fue presidente.
Todos sabemos que durante la dictadura militar fue proscripto y perseguido, si bien no llegó a estar encarcelado. En ese tiempo contribuyó a la formación, en 1983, del Plenario Intersindical de Trabajadores (PIT). Ese mismo año, en las primeras elecciones tras el régimen militar, D'Elía, que fue cofundador del Frente Amplio y miembro de su Plenario Nacional durante muchos años, fue candidato a vicepresidente de la República por dicha fuerza política en noviembre de 1984, acompañando a Juan José Crottogini, en fórmula alternativa presentada por el Frente Amplio debido a la proscripción de su máxima figura, el General Líber Seregni.
En 1993 renunció a la Secretaría del PIT-CNT, siendo designado su presidente honorario.
Entre 2000 y 2003 integró la Comisión para la Paz, creada para investigar el paradero de los detenidos desaparecidos durante la dictadura militar, en representación de la central sindical.
En febrero de 2005, la Universidad de la República lo nombró doctor Honoris Causa por su "notable contribución a la cultura y el bienestar del pueblo uruguayo". Fue el primer no universitario en recibir este galardón por parte de dicha Casa de estudios, en un homenaje por su trayectoria, que lo convirtió en un símbolo y un referente indiscutible del movimiento obrero uruguayo.
Un hombre único; un sindicalista único, como única es la unidad del movimiento sindical uruguayo que despierta la admiración en todo el mundo, precisamente, por sus características de unidad.
A Pepe no le gustaban los homenajes, los reconocimientos. Recordábamos que hace unos años, cuando algunos periodistas lo consultaron para hacer un libro sobre él, les dijo: "¡Un libro sobre mí! No, muchachos, se los agradezco.- Yo no soy tan importante. Digan solamente que siempre fui feliz, que tengo una familia maravillosa y que no estoy arrepentido de nada". No le gustaban los homenajes; no le gustaban los reconocimientos. Él decía que las figuras están muy por debajo de los intereses del pueblo y de la lucha colectiva.
Señor presidente: hablar de Pepe D'Elía, de la democracia, de la libertad, de la unidad del pueblo y del movimiento sindical uruguayo es un tema único: va directamente unido. Todo esto va unido a la figura de un ciudadano ejemplar como Pepe D'Elía.
Entre las muchísimas cosas acerca de él que hemos estado repasando en estos días, destacamos algunas; entre ellas, un reportaje de los tantos que le hicieron. Le preguntaron cómo había comenzado la militancia y él hablaba de una época en la cual en Uruguay y en el movimiento obrero, existían muchas divisiones. Decía Pepe: "Los anarquistas que mantenían cierta influencia en algunos sindicatos y continuaban siendo partidarios de la acción directa"  los trabajadores, los sindicalistas en aquel momento , "tenían una gran desconfianza en la creación de instancias formales de diálogo dentro del ámbito del Estado o con las patronales burguesas. Además, al igual que otros sindicalistas no eran partidarios de una central que incluyera a los comunistas".
Pepe cuenta que participó en todos los intentos de unificación, por ejemplo en la creación de la Unión General de Trabajadores, en 1942, de la que ocupó el cargo de prosecretario durante un año, hasta que se alejó.
Más adelante agrega: "[…] por discrepancias con los dirigentes comunistas que eran mayoría y que se opusieron a una huelga que llevaron adelante los obreros de la carne. Hoy considero que debimos quedarnos para dar la discusión dentro, pero era una época de lucha ideológica muy dura".
En esa historia, en ese recorrido de los esfuerzos de unidad del movimiento sindical uruguayo, le preguntan por qué comenzó a revertirse la situación que él contaba. Explicaba: "Porque exceptuando a la Confederación Sindical Uruguaya (CSU), creada en 1952 a instancias de Estados Unidos y con una finalidad pro-patronal y anticomunista, el resto de las corrientes sindicales luchaban contra el capitalismo, cada una creyendo que su concepción era la mejor para ese combate. Y a fines de los años '50 incluso gremios importantes que pertenecieron a la CSU adoptaron posturas clasistas. Además comenzaron a instrumentarse medidas de movilizaciones conjuntas"  cuenta Pepe  "entre obreros y estudiantes, por la Ley Orgánica para la Universidad y por una serie de reivindicaciones sindicales. Durante esas luchas nació una consigna que tuvo un enorme significado para el movimiento popular: 'Obreros y estudiantes, unidos y adelante'. […] Sin embargo cuando en 1961 se produce el intento de crear la Central de Trabajadores del Uruguay (CTU), de la que fui electo presidente, muchos gremios no adhirieron. Es en 1966 cuando se concreta el sueño de la casi totalidad de los sindicalistas de nuestro país: la fundación de la CNT. Por fin teníamos una misma central, aunque le denomináramos Convención Nacional de Trabajadores".
Precisamente, la denominación Convención Nacional de Trabajadores permitía que estuvieran todos los trabajadores uruguayos de distintas corrientes. Si hubiera sido una central, hubiera sido más complicado. Esta fue una convención y un motivo, un ingrediente de posibilidades de unidad de la clase obrera uruguaya.
El periodista le dice: "Sin embargo el primer congreso realizado en mayo de 1969 se llevó a cabo dentro de un marco de enfrentamientos y grandes polémicas, al igual que el segundo congreso en 1971, polémicas a las que tampoco estuvo ajeno el movimiento estudiantil".
Y Pepe responde: "Porque unidad no significa un pensamiento único. Había posturas mayoritarias y minoritarias y entre ellas también algunas diferencias, pero ya nadie dudaba de la necesidad de la Central para enfrentar a nuestro mayor enemigo: el capitalismo. Y aliados a la clase obrera, continuaron luchando los estudiantes, ya no solo de la FEUU sino también de Secundaria y de la UTU".
El periodista le pregunta: "¿A pesar de ser presidente de la Central e integrar la mayoría, continuó oficiando de mediador?". Esto que estamos relatando, es un hilo conductor que acompaña a Pepe desde su inclusión laboral hasta sus últimos días.
Pepe contesta: "Claro que sí. Recuerdo que algunos compañeros comunistas chocaban mucho con los compañeros anarquistas y entre ellos por supuesto con León Duarte. Entonces yo me reunía con Gerardo Cuesta, al principio en una metalúrgica de la calle Cerro Largo donde él trabajaba; luego lo hacía con Duarte, a veces en el café que estaba en calle Habana y 8 de Octubre, cerca del sindicato de Funsa. Después otra vez volver a reunirme con Cuesta y otros camaradas para recién más tarde discutir entre todos temas de suma importancia para el movimiento obrero, pero con puentes tendidos, para que a pesar de las distintas concepciones existiera un espíritu de buscar entendimientos".
Nosotros queremos que se preste especial atención a este recorrido del Pepe respecto a cómo manejó, cómo fue un actor principal en la unidad del movimiento sindical uruguayo.
El 12 de mayo de 1981  pasando al tema del PIT, del que él también formó parte y creó su unidad en un proceso totalmente diferente al anterior que estábamos relatando , el Consejo de Estado de la dictadura aprobó la Ley de Asociaciones Profesionales que solo autorizó la organización de trabajadores por empresa y no por rama de actividad.
En 1981, 1982 y 1983 Pepe D'Elía participó del sinuoso proceso de "reorganización legal" entre comillas  del movimiento sindical. Promovió la organización legal pero ayudaba a mantener la estructura y la organización clandestina desde el local de ASU  todos lo recordarán  y de la UITA, en la zona del barrio Cordón.
En 1983, finalmente nace el Plenario Intersindical de Trabajadores (PIT). Pepe D'Elía estuvo presente el 1º de mayo de 1983 y todos recordamos cómo lo ovacionó aquella multitud que asistió a la convocatoria del PIT. Y ni hablar de su participación  hacemos un pequeño paréntesis  en el gigantesco acto multipartidario realizado en el Obelisco el 27 de noviembre de 1983, donde Alberto Candeau leyó la proclama "Por un Uruguay democrático sin exclusiones".
Volviendo al tema de su vida, que fue el movimiento sindical y su unidad, participa como orador de otro gran acto del movimiento sindical en 1984, donde empieza a surgir públicamente también la CNT, formando con el PIT un solo movimiento sindical.
Recordando estas cosas, podemos apreciar en la transparencia esa foto histórica, emblemática, en la que en el centro está nuevamente Pepe D'Elía. Hablamos de las distintas formas de organización que se adoptaron buscando la unidad, hasta que se confluyó en la CNT. Vino el golpe de Estado; surge el PIT, acerca de lo que hace unos momentos vertimos algunos conceptos. En esa reunión que vemos en la foto está la CNT en el exilio y el PIT en el Uruguay. Y Pepe D'Elía convocó a esa reunión clandestina porque no se pudo hacer en Uruguay y hubo que ir a Buenos Aires; allí estuvimos cuatro días discutiendo y conversando, porque quienes veníamos del PIT no conocíamos a los dirigentes originales de la CNT y estos no nos conocían a nosotros. Había dudas de las características de clase de algunos de nosotros porque habíamos aprovechado la ley de asociaciones profesionales de la dictadura para poder organizarnos y ahí nos vimos. Allí Pepe promueve esa reunión entre la CNT en el exilio y el PIT.
Voy a dar lectura de parte de las actas de esa reunión en la que Pepe fue fundamental, que dice:
  "En los días 2 al 6 de octubre de 1984 se reunió en Buenos Aires, en su 7mo. Encuentro el Coordinador de las Actividades de la CNT en el Exterior, conjuntamente con el Secretariado del PIT-CNT y el compañero Presidente de la CNT  reafirmado en su 2o. Congreso  José D'Elía.
  En un clima de profunda emoción y fraternidad, plenamente compenetrados del significado histórico del acontecimiento, ambos organismos realizaron reflexiones abarcando estos 11 años de resistencia y lucha antidictatorial, la situación actual y las tareas futuras.
  En un clima de franca deliberación y expresión de todos los puntos de vistas y opiniones, el Encuentro consideró los siguientes temas:". Por razones de tiempo, no los vamos a manejar.
Hemos seguido el hilo de la vida de Pepe vinculada al movimiento sindical uruguayo, a la democracia y a la libertad, su participación además en la huelga general y su capacidad de organización. Ayer, cuando hacíamos el reconocimiento a los cuarenta y tres años de celebrada la huelga general, hablábamos de este hombre, de Pepe, manifestando que jugó un papel fundamental en esa unidad y en ese proceso de lucha de los trabajadores uruguayos.
Después de ese encuentro  el primer congreso del PIT-CNT en democracia , el papel que Pepe jugó, al igual que en todos los años que recordamos, fue fundamental.
Ese primer congreso del PIT-CNT en democracia se parte en dos: se retira cerca de la mitad de los sindicatos. Hay compañeros que participaron de ese congreso y que todos recordamos. Reitero: se retira cerca de la mitad de los sindicatos. D'Elía se quedó en el congreso, no repitiendo aquello que él mismo contaba en el sentido de que se había ido de un proceso por diferencias. En ese congreso  el congreso continuó , producto de sus propuestas para la elección de la nueva Mesa Representativa del PIT-CNT se tuvieron en cuenta los sindicatos y a los sindicalistas que se habían retirado, integrándolos  en su ausencia  a la dirección de la Mesa Representativa. Allí continúa Pepe con su característica inigualable de factor de unidad de los trabajadores.
Conversó con los dos sectores: con los que se quedaron y también con los que se fueron. Recuerden que teníamos al PIT-CNT partido en dos en el primer congreso de 1985. Pidió a ambos sectores que eligieran a un representante cada uno para, junto con él, iniciar conversaciones y encuentros con unos y otros. De los delegados que se fueron, eligieron al compañero Daniel Martínez, de la Federación Ancap, actual Intendente de Montevideo; de los que se quedaron, a Óscar Groba, metalúrgico. Con ellos, recorrió todos los sindicatos  los que se fueron y los que se quedaron  para explicar todo el proceso de unidad y, además, estableciendo que todos debían dejar algo de sí para no perder el sentido histórico y para que los once años de dictadura no mellaran la capacidad de unidad y de clase de los trabajadores uruguayos. Esa era una responsabilidad enorme e histórica de quienes en aquel tiempo éramos protagonistas de esa unidad.
Como decía, con ellos recorrió todos los sindicatos y juntó a todos en una mesa representativa nacional, donde nos dimos un abrazo y continuamos juntos  después de ese congreso  en la dirección de la Mesa Representativa hasta el siguiente congreso, donde se consolidó definitivamente la unidad entre los que estaban, los que nos formamos en la dictadura y los nuevos dirigentes desde la democracia. Todo eso fue obra de muchos pero, fundamentalmente, del compañero Pepe D'Elía.
Es muy difícil abarcar toda la vida de una persona, de un ciudadano uruguayo, democrático, que amó la libertad, que luchó por los intereses de los trabajadores hasta sus últimos alientos. Este año, en que Pepe cumpliría cien años, también se conmemoran los cincuenta años de unidad de la clase obrera en el país. En esos cincuenta años de unidad  muchos hombres y mujeres la promovieron  estuvo el compañero Pepe D'Elía.
En este homenaje hemos recordado humildemente a Pepe a cien años de su nacimiento. Algo de su biografía dijimos; algo de la construcción de la CNT, en la que fue el protagonista indudable dijimos; algo de la construcción del PIT en pleno proceso de la dictadura dijimos; de la construcción del PIT-CNT, de esa reunión en Buenos Aires, de su primer congreso en 1985 y de su posterior reconstrucción también hablamos.
Hoy estamos recordando a uno de nuestros mejores hombres; a un hombre humilde, bueno, único, y a un dirigente sindical también único, que la clase obrera y los trabajadores uruguayos vamos a recordar toda la vida. Vivió y predicó los conceptos de libertad, de democracia, los conceptos de unidad, de solidaridad, de socialismo y de lucha de clases. Así recordaremos siempre a José "Pepe" D'Elía.
Muchas gracias, señor presidente.
(Aplausos)